AP

Ganar el Super Bowl usualmente implica recibir una invitación a la Casa Blanca por parte del presidente de Estados Unidos.

Y después de uno de los juegos más dramáticos en la historia del fútbol americano Los Patriots de Nueva Inglaterra se estarán reuniendo con Donald Trump.

Advertisement

Sin embargo, las preferencias políticas dentro del equipo varian con cada jugador y no todos comparten el respaldo del mariscal de campo Tom Brady y el entrenador Bill Belichick hacia Trump.

Los jugadores Martellus Bennett y Devin McCourty aseguran que no quieren ser honrados por el presidente número 45.

Advertisement

“No iré a la visita porque no soporto al tipo que está en la Casa Blanca”, dijo Bennet minutos después de ganar el Super Bowl el domingo pasado.

Advertisement

En entrevista con Fox Sports el ala cerrada espetó: “¡Tiren el muro! !Te amo México!”

McCourty por su parte se mostró solidario con las comunidades que han sido afectadas por las políticas del presidente.

“La razón fundamental para mí es que no me siento aceptado en la Casa Blanca”, el jugador de los Patriots le dijo a la revista Time. “Con las fuertes opiniones y los prejuicios del presidente, creo que un grupo de gente puede sentirse aceptado y otro no”.