Elena Scotti/FUSION

El jueves por la noche una de las cadenas de noticias más importantes del país vecino del norte, CBS News, publicó un reportaje afirmando que el secretario de relaciones exteriores Luis Videgaray había editado y re-escrito un discurso del presidente estadounidense Donald Trump sobre el muro que busca construir en la frontera con México.

Citando fuentes anónimas dentro del gobierno mexicano los periodistas Kyle Atwood y Brian Gottlieb, aseguraron en su artículo que Jared Kushner, el influyente yerno de Trump, le propuso a Videgaray cambiar el discurso para “proyectar una imagen más positiva sobre el futuro de la relación entre Estados Unidos y México”.

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“Después los dos entraron en la Oficina Oval para que Kushner pudiera informar al Sr. Trump sobre los cambios”, lee el reportaje. “El presidente alzó las manos enojado, preguntándose porque debería leer la nueva versión. Con Videgaray ahí, convencieron finalmente a Trump de hacer los cambios”.

El 25 de enero, mientras el equipo de negociación mexicano visitaba la capital estadounidense para reunirse con miembros clave de la Casa Blanca, Trump pronunció un discurso sobre su plan migratorio que según CBS News un diplomático extranjero editó:

Horas más tarde el medio estadounidense se vio forzado a actualizar el reportaje.

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“Esto no es un recuento preciso de la junta y no ‘re-escribieron’ porciones del discurso”, un funcionario de la Casa Blanca le dijo a CBS News. Por su parte, Videgaray en un estilo muy similar al de Trump tuiteó en inglés y español: “Nunca pensé que llegaría el día en que usaría esta frase, pero hoy aplica: FAKE NEWS”.

El reportaje de CBS News parece haber recogido el mismo tipo de filtraciones que empujaron a la Associated Press (AP) y a la periodista Dolia Estévez a publicar a principios de mes que Trump había amenazado al Presidente Enrique Peña Nieto con enviar tropas a México. La Casa Blanca y el gobierno mexicano inmediatamente salieron a desmentir ambos reportajes y la cadena de televisión CNN, citando la transcripción de la llamada entre ambos mandatarios, señaló que Trump ofreció ayuda militar para combatir a los cárteles de la droga, pero no la impuso.

Nótese que The Washington Post publicó este jueves una nota similar a la de CBS pero mucho más cautelosa. El diario habló de una reunión de último minuto en donde Kushner y Videgaray convencieron a Trump de suavizar su retórica sobre México pero no mencionó la supuesta edición del discurso.

Varios analistas aseguran que este tipo de información tergiversada está siendo filtrada a propósito por la Casa Blanca. Algunos apuntan al consejero de políticas, Stephen Miller y al estratega principal, Steven Bannon. Destaca que ambos encabezan el ala más conservadora y xenófoba del nuevo gobierno.

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Este tipo de filtraciones venenosas cumplen varios propósitos:

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Primero, provocan que los medios se desmientan unos a otros y erosionan la confianza en los periodistas alimentando la retórica de Trump —cualquier medio que lo cubra de una manera desfavorable es “noticia falsa”.

Segundo, permiten dar dos versiones sobre el mismo evento, sembrado dudas sobre quién dijo la verdad. Más aún, las amenazas y bravuconadas de Trump lo fortalecen con su base conservadora,  la cual lo catapultó a la presidencia.

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Tercero, desestabilizan los esfuerzos de los negociadores mexicanos. Ambas filtraciones se publicaron durante las visitas del Canciller Videgaray a Washington para reunirse con funcionarios de la Casa Blanca.

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Cuarto, las filtraciones crean titulares escandalosos que desvían la atención de los medios y el público de los temas que realmente importan como los posibles conflictos de interés de Trump y sus  lazos con el presidente ruso Vladimir Putin. Es una táctica conocida en inglés como wag the dog.

El reportaje de CBS cita a funcionarios del gobierno mexicano, lo cual hace pensar que la Cancillería mexicana está aprendiendo a jugar sucio y podría estar empleando las mismas tácticas. La base conservadora de Trump ardería en llamas ante la sospecha  de que el gobierno mexicano le está indicando a Trump que debe y no debe decir.

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Sin embargo, la verdadera dificultad no radica en las filtraciones y su veracidad o mentira. El problema estriba en el afán de algunos periodistas de tomar ese tipo de información y publicarla sin reflexionar sobre qué está detrás de todo esto. La prensa no debe caer en el juego político; los periodistas no deben prestarse a ser títeres. Menos aún a ser voceros.