AP

Cuando el presidente Donald Trump visitó al condado de Suffolk en Nueva York la semana pasada, presumió de la campaña en contra de la pandilla MS-13 que se lleva a cabo en esta dependencia. Vincent DeMarco, el sheriff del condado de Suffolk, valoró ayer en una entrevista para el programa Fox & Friends lo “muy importantes” que habían sido las palabras de presidente, opinión que al mismísimo Trump le resultó lo suficientemente halagadora como para publicarla en Twitter de inmediato.

La campaña contra la pandilla MS-13 del condado de Suffolk está puesta bajo el objetivo por haber usado demasiadas evidencias insustanciales para arrestar a jóvenes inmigrantes a los que se les acusa de pertenecer al grupo delictivo sin fundamentos legalmente suficientes .

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Por el momento, ya se han documentado nueve menores de edad detenidos—muchas veces enviados a centros de detención que están miles de kilómetros de sus casas—por los policías del condado. Les acusaron de pertenecer a la pandilla. Sin embargo, la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), cuenta que al hablar con los propios jóvenes ellos relatan que fueron arrestados por el color de su ropa o las playeras de fútbol o basket que traían puestas.

“El NYCLU (la versión local del ACLU en Nueva York) se ha enterado de acusaciones de involucramiento en pandillas que se han lanzado porque alguien se puso una camiseta negra en la escuela, por jugar al fútbol con personas que supuestamente son afiliados a la pandilla, o por ponerse ropa con el logotipo de los Chicago Bulls”, afirmó la organización en un comunicado que se publicó coincidiendo con la visita de Trump al condado de Suffolk.

Tres estudiantes inmigrantes latinos que estudiaban en Bellport High School, una preparatoria en el condado, fueron suspendidos a finales de junio acusados de estar afiliados a la MS-13. Uno de los estudiantes fue identificado como pandillero porque traía puesta una camiseta de los Chicago Bulls en la escuela. Aunque no está claro si estos estudiantes son exactamente los que el ACLU describe en su comunicado, se sabe que al menos uno de estos jóvenes está detenido en Virginia desde entonces y será deportado.

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El comunicado de la entidad civil se publicó unos días después de que Timothy Sini, el comisionado de los policías de Suffolk, le admitió al diario The New York Times que sus policías trabajarán con policías federales de vez en cuando para detener y deportar a individuos sospechosos de ser pandilleros con base a sus casos migratorios, en lugar de usar cargos criminales específicos.

“Esto nos preocupa, porque identificar a alguien como un afiliado a pandillas no es suficiente para arrestarlos como criminales”, dijo el abogado Philip Desgranges a Associated Press. “Está causando que los jóvenes caigan en este sistema, y se los están llevando”.