Una pancarta con dibujos de los desaparecidos de una marcha que ocurrió en 2012 durante el Día de la Madre. Los familiares protestan todos los años. Foto de AP/ Alexandre Meneghini.

CIUDAD DE MÉXICO — Para muchas madres mexicanas El Día de la Madre no es una ocasión festiva. Se ha convertido en un día en el que los padres de los desaparecidos sienten aún más la ausencia de sus hijos y la incertidumbre de no conocer su paradero. Este miércoles los familiares de los desaparecidos conmemoraron el Día de la Madre con una marcha en la capital mexicana para recordar a sus seres queridos y exigir justicia.

“El Día de la Madre significa un día más de ausencia de nuestros hijos. Significa un día de mucho dolor”, me dijo Yolanda Montes Ortíz, una madre de 66 años proveniente de Durango cuya hija fue desaparecida en 2010 supuestamente por participar en activismo político. “Estoy aquí para que el gobierno tome consciencia. Las madres encontraremos la paz si buscan a nuestros hijos y nos los entregan”.

Advertisement

Montes Ortíz y miles de manifestantes marcharon desde el Monumento a la Madre hasta el Ángel de la Independencia.

“¡Hijo, escucha¡ ¡Tu madre está en la lucha!”, coreaban las madres que llegaron a la Ciudad de México desde Guerrero, Chihuahua, Veracruz y otros estados. La guerra contra el narcotráfico, la corrupción y la venganza de algunos políticos han acabado con sus sueños y sus seres queridos. Ahora sólo les queda marchar.

Hilda Legideño Vargas marchó este miércoles en la Ciudad de México. Foto de Anna-Catherine Brigida.

“Esta fecha es cuando uno más siente la ausencia de su hijo porque desgraciadamente, no los tenemos en casa”, me dijo Hilda Legideño Vargas, madre de Jorge Antonio Tizapa Legideño, uno de los 43 estudiantes normalistas que desaparecieron en 2014. “Cada vez que llegamos a casa, no los vemos. No está su presencia. Es como si nos estuviéramos muriendo en vida”.

Advertisement

“No es fácil estar aquí. No es fácil cargar una fotografía de nuestros hijos. Es muy duro y más este día”, me dijo Socorro Laura Arias Javier, madre de Raymundo Isaac Rico Arias, un joven que desapareció hace cinco años cuando estaba vacacionando en el estado de Veracruz.

“Todas las mamás, lo que menos quieren es perder un hijo. Una está acostumbrada a perder a los papás y a los abuelos por la edad, pero perder un hijo que tiene todo por venir es más difícil”, subrayó Arias Javier, quien hace un año tuvo que identificar el cadáver de su hijo. Ahora quiere que su muerte se esclarezca. Necesita respuestas para seguir adelante.

Las mujeres no festejan, pero se apoyan y se acompañan en las calles de la ciudad.

Antonio Fernando Romo Salas y Luisa de Maria Muñoz Gonzalez buscan a su hijo Luis Antonio Romo Muñoz. Foto de Anna-Catherine Brigida.

“Para no quedarme triste, me vengo con las compañeras”, me dijo Petra Quezada García. Sus ojos se tornan frágiles, las lágrimas eventualmente se desbordan. Llegó a la marcha acompañada de su esposo e hija para pedir justicia por su hijo Billy Martinez Quezada, quien desapareció en Coahuila en 2014. La familia sospecha que el narcotráfico en el estado tuvo algo que ver. Sin embargo, me dicen que su hijo no estaba metido en ningún tipo de actividad ilícita.

Desde 2007 hasta la fecha, más de 30,000 personas desaparecieron en México, según las estadísticas del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas del gobierno mexicano. Algunos analistas subrayan que estas estadísticas son conservadoras y que la cifra es mucho más alta. Desde que la guerra contra el narcotráfico se hizo oficial en 2006, las desapariciones se dispararon y la violencia recrudeció. La situación ha empeorado durante el sexenio del Presidente Enrique Peña Nieto.

Lisbeth Martínez Quezada se hizo un tatuaje con el nombre de su hermano desaparecido. Foto de Anna-Catherine Brigida.

Las cifras no están claras. Un informe del Observatorio Nacional Ciudadano, una organización mexicana que estudia la seguridad, la justicia y la legalidad en el país, señala que las instituciones mexicanas no cuentan con una metodología contundente y fija para recopilar estadísticas sobre desapariciones.

Advertisement

La mayoría de los casos no son resueltos. Según un informe del Índice Global de Impunidad, menos del 1% de los delitos en México son castigados.

“El gobierno mexicano ha sembrado dolor y desconsuelo en las madres. Son solamente simulaciones de búsqueda”, me dijo Montes Ortíz, la madre cuya hija desapareció en Durango. “Las madres queremos un cambio social. Por mis otros hijos, quiero que no vuelva a repetirse esto en México”.

Yolanda Montes Ortíz pide justicia para el caso de su hija desaparecida. Foto de Anna-Catherine Brigida.

Los familiares de los desaparecidos exigen la creación de una Ley General contra la Desaparición Forzada. Esta ley obligaría al gobierno federal a investigar las desapariciones en vez de dejar los casos en las manos de las autoridades locales.

Advertisement

Este es el quinto año que las madres marchan. El Día de la Madre se ha convertido en un día de duelo. Pero también en un día de esperanza y lucha.

“Nunca voy a renunciar a buscarla, hasta el día en que yo deje de existir”, me dijo Montes Ortíz.

Foto de Anna-Catherine Brigida.