AP

El Presidente Donald Trump puso su sello de aprobación este miércoles en un proyecto de ley que podría reducir la migración legal en Estados Unidos. El plan de esta normativa, conocida como ley RAISE, es establecer un sistema de puntos para la evaluación de personas basado en el “mérito”.

“Este proceso de solicitud competitivo favorecerá a solicitantes que pueden hablar inglés”, afirmó Trump durante la conferencia de prensa, en la cual estuvo acompañado por los patrocinadores del proyecto de ley, los Senadores Tom Cotton (un republicano de Arkansas) y David Perdue (republicano de Georgia).

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Trump dijo que el proyecto de ley será “la reforma más importante en nuestro sistema migratorio del último medio siglo” y que “reducirá la pobreza, aumentará los sueldos y ahorrará miles y miles de millones de dólares para los contribuyentes del país”.

Aparte de un tratamiento preferencial para los inmigrantes que hablan inglés, Trump también dijo que las reformas propuestas darán privilegio a los inmigrantes que se pueden “mantener financieramente” a ellos mismos y a sus familias. También se valorarán las capacidades y talentos que puedan comprobar.

“Ya no van a entrar y conseguir apoyos en programas de bienestar”, dijo Trump. “No pueden hacer eso bajo la Ley RAISE”. Estas palabras ni siquiera se adaptan a la realidad, ya que Trump está ignorando el hecho de que, aún sin la nueva ley, los nuevos ciudadanos que entran al país a través de los canales oficiales no pueden recibir asistencia sólo cuando han pasado cinco años en Estados Unidos, y los inmigrantes indocumentados no pueden pedir asistencia nunca.

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En sus propias palabras, Cotton dijo que la nueva medida debería ayudar a los trabajadores estadounidenses a “recibir un aumento de sueldo decente”. También dijo que el país otorga demasiados permisos de trabajo y que impide a los “inmigrantes más ultra talentosos” entrar al país.

Existen muchas mentiras y medias verdades en este anuncio, se podrían analizar. Parece ser un ejemplo más del show de un empresario como Trump, cuyo imperio se construyó con las manos de inmigrantes. La postura que ha divulgado de que los inmigrantes están entrando al país para robar el trabajo de la gente autóctona simplemente carece de verdad. Trump ha promovido ese discurso de todos modos, a pesar del hecho de que su propio club de campo, el Mar-a-Lago, en Florida, ni siquiera ha podido contratar trabajadores temporales suficientemente de rápido este año ya que hay una falta de trabajadores estadounidenses que quieran ser cocineros, personal de limpieza o meseros.

El presidente, falsamente comparó el sistema que está promoviendo a los que existen en Canadá y Australia. Aunque Canadá usa un sistema de puntos, aceptan inmigrantes en su país tomando en cuenta el tamaño de su población. Como reportó el portal The Huffington Post:

Si Trump verdaderamente quisiera copiar a Canadá o Australia, eso implicaría mucha más inmigración, no menos. Si Estados Unidos aceptara inmigrantes al mismo ritmo que Canadá, en relación a su población, el total anual que actualmente está a casi 1 millón se aumentaría a casi 2.5 millones, como Anderson anotó en un comentario hace poco con el diario Forbes. Al ritmo de Australia, el total aumentaría a 2.9 millones de personas.

Algunos expertos sugieren que no estaría mal si Estados Unidos fuera más como Canadá.

Como escribió en su cuenta de Twitter Sarah Mimms, una periodista del portal BuzzFeed DC, el anuncio no era para un nuevo proyecto de ley, sino una actualización a una ley que fue presentada en febrero y sigue estancada en el Comité Judicial. También tendría que enfrenarse a un obstáculo casi insuperable antes de llegar al escritorio del presidente, porque ocho miembros del Partido Democrático tendrían que apoyar esta medida anti-migratoria para que se apruebe.

Este artículo originalmente fue publicado en inglés.