El equipo Las Tuzas de Pachuca después de ganar la Liga Mx femenil el 6 de mayo 2017. Foto de Anna-Catherine Brigida.

TOLUCA – México ya tiene campeonas. Las Tuzas del Pachuca se coronaron el sábado como el primer equipo en ganar la Liga MX femenil al vencer 9-1 a Las Xolas de Tijuana.

En México, el fútbol ya no es ‘de hombres’. La primera liga de mujeres se está convirtiendo en un parteaguas que podría romper con el machismo y los estereotipos asociados con este deporte.

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“Es un sueño que acabo de cumplir”, me dijo Diana García, jugadora de Las Tuzas. La joven de 17 años metió un gol el sábado. “Estoy contentisima. Acabamos de hacer historia como club y como jugadoras individuales”.

“¡PA-CHU-CA! ¡PA-CHU-CA!”, coreaban los fanáticos. La cancha de La Nueva Casa del Fútbol, donde se encuentran las oficinas de la Federación mexicana, se llenó de hombres, mujeres y familias que en su mayoría formaban filas de camisetas blanquiazules.

“Vine a apoyar a las chicas”, me dijo Arturo Betancourt, un joven de 16 años que asistió al partido con sus amigos varones. “El fútbol femenino es algo nuevo y moderno. Cuando juego fútbol, no me importa jugar con hombres o mujeres”, subrayó. “Acepto los dos. No hay diferencia”.

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El joven me dijo que le encanta ver el fútbol femenil y que su jugadora favorita es Alex Morgan, la delantera de la selección nacional de Estados Unidos.

Arturo Betancourt (en medio) y sus amigos en el partido del sábado. Foto de Anna-Catherine Brigida.

La primera final de la Liga MX femenil fue un evento distinto. No se escuchó el polémico grito de puto. Tampoco se insultó al rival con comentarios sexistas o cantos discriminatorios. El género en la cancha fue motivo de orgullo.

Pero aún falta un largo camino por recorrer. México es un país que históricamente ha excluido a las mujeres de participar en este pasatiempo nacional.

Las jugadoras profesionales han tenido que salir de México para encontrar mejores oportunidades. Dos de las mejores futbolistas de nuestro país juegan en España – Kenti Robles en el Atlético de Madrid y Charlyn Corral en Levante U.D. Femenino. Otras futbolistas de la selección nacional femenil juegan en equipos universitarios o profesionales en Estados Unidos y algunas han llegado hasta Islandia e incluso Japón.

Lo mismo ocurre en otros países latinoamericanos. La distribución de los recursos es el problema más obvio. Por ejemplo, las selecciones masculinas de Argentina y Chile están rankeadas entre las mejores del mundo. Sin embargo, sus selecciones femeniles ni siquiera aparecen como equipos activos en la clasificación de la FIFA.

Lucelia Téllez y Evelyn Barrera en el partido del sábado. Foto de Anna-Catherine Brigida.

“Jugaba en la calle, pero una liga como tal, era muy difícil encontrarla”, me dijo Evelyn Barrera, una fan mexicana de 25 años que asistió al partido entre las Tuzas y las Xolas. “Aparte también me tocó la cuestión de mis papás, que decían que esto nada más era para los hombres, y me preguntaban porque quería jugar fútbol y no dedicarme a otra cosa”.

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“Yo tenía esta ilusión que todas tenemos de llegar a la selección mexicana pero eran muy pocas las oportunidades”, me dijo Lucelia Téllez, una fanática de 22 años. “En este momento, las puertas se abren más y podemos lograr más”.

Las federaciones de fútbol poco a poco están cambiando la jugada. México lanzó una liga femenil de primera división este año (ya contaba con una liga amateur). Chile creó una liga para las mujeres en 2008. Colombia inauguró su primera liga femenil este año.

El juego del sábado llenó las gradas de la cancha. Falta llenar estadios y construir una base de fanáticos para que el fútbol femenil tenga un futuro económico viable.

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“Para mí, el torneo es un primero paso”, me dijo Eva Espejo, directora técnica de Las Tuzas del Pachuca. “Falta continuidad. Necesitamos que crean en el proyecto y que nos apoyen como han apoyado todo el tiempo a los varones”.

Las mujeres mexicanas no solo exigen la oportunidad de jugar. También quieren que haya más igualdad en la cancha. Los clubes están pidiendo que los partidos duren 80 minutos en vez de 70 y que los juegos sean transmitidos por televisión.

Fusion no pudo obtener información sobre los salarios de las futbolistas mexicanas. Sin embargo, las deportistas en todo el mundo ganan mucho menos que los hombres. Marta Vieira, la futbolista brasileña que recientemente fue nombrada la mejor jugadora del mundo, tiene un salario máximo de 41 mil dólares al año con el Orlando City Soccer Club de la liga estadounidense, según el diario The Orlando Sentinel. Es rídiculo si se compara con los salarios de los grandes futbolistas. El delantero Cristiano Ronaldo tenía un salario de $50 millones en 2016.

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“Ha sido difícil por el machismo”, me dijo García, la jugadora de Las Tuzas. “Pero hay futuro por delante para la igualdad de género y ahora es el momento. Hay que disfrutarlo”.

Diana García después de ganar el torneo de fútbol femenil. Foto de Anna-Catherine Brigida.