El dueño de Cerveza Artesanal Tepito, Javier Pérez. Foto de Anna-Catherine Brigida.

CIUDAD DE MÉXICO —Las botellas adornan las paredes moradas. El reggaeton y los gritos de vendedores ambulantes se cuelan por la puerta. Dos jóvenes no logran decidir, se quedan pasmados ante la amplia selección. Javier Pérez, el dueño de Cerveza Artesanal Tepito, les recomienda aromas y sabores.

La cervecería de Pérez es uno de muchos establecimientos que están ayudando a romper los estigmas asociados con uno de los barrios más bravos de México. Muchos chilangos piensan que a Tepito nomás se va a comprar discos pirata o documentos falsos. Pero el barrio también puede ser un lugar pa echarse una chela y relajarse.

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“La trayectoria que tenemos ya es muy favorable porque estamos haciendo que la gente de afuera entre al barrio”, me dijo Pérez. “Cerveza Artesanal Tepito es la invitación. Como se van muy bien de aquí, entonces regresan con más gente”.

La cerveza artesanal se está poniendo de moda en México y Pérez quiere que Tepito sea parte de la tendencia nacional. Actualmente hay por lo menos 400 cervecerías artesanales en el país, según La Asociación Cervecera de la República Mexicana. La apertura de nuevos establecimientos creció en un 56% de 2015 a 2016. Sin embargo, algunos consumidores ven la cerveza artesanal como una opción mamona y cara.

Cerveza Artesanal Tepito vende una selección de 150 cervezas artesanales. Foto de Anna-Catherine Brigida.

Pérez quiere que los tepiteños tengan acceso a la cerveza de mayor calidad sin tener que pagar mucho más.

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“La cerveza artesanal se consume en otros ámbitos y es cara”, me dijo Pérez. “Son lugares donde el pueblo en general no tiene acceso”.

El emperador tepiteño inauguró la cervecería en 2012. Antes trabajaba como vendedor ambulante pero siempre soñaba con tener un negocio propio que le brindara estabilidad. Era un aficionado a la cerveza y su hija un día le sugirió que convirtiera su gusto en un bisness familiar.

Nunca pensó en lugares como la Roma o la Condesa. Tepito es su hogar, donde su familia ha vivido más de 100 años.

Pérez empezó a contactar a productores de cerveza para comprar sin intermediarios. Esto le ha ayudado a bajar los precios. Ahora vende una selección de 150 cervezas artesanales que cuestan entre 35 y 100 pesos.

“Esto es lo que dignifica el barrio de Tepito: el comercio que existe todavía”, subrayó. “Hay de todo tipo de negocios y de gente emprendedora que todavía logra salir adelante”.

Las cervezas cuestan entre 35 y 100 pesos. Foto de Anna-Catherine Brigida.

Se oye fácil pero no lo es. Muchos residentes del barrio nomás están acostumbrados a tomar sin disfrutar el sabor. Se dirigen a los otros negocios cercanos que ofrecen cerveza de barril y micheladas. Pérez quiere alejarse de esa cultura de tomar en exceso. Es por eso que solo abre su negocio de una de la tarde a siete de la noche.

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También explica que Tepito todavía no es un barrio tan seguro y los comerciantes deben tomar sus precauciones.

“Estamos en un lugar de conflicto”, me dijo Pérez. “Entonces por otro horario podríamos tener una influencia que no nos favorece para poder continuar con este proyecto”.

Asegura que de todas formas su cervecería se ha ganado el respeto y reconocimiento de la comunidad.

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Pérez dice que el siguiente paso es hacer su propia cerveza. Le gustaría producir dentro del barrio involucrando solo a tepiteños.

Opina que aún se puede subsistir por la vía legal, trabajando duro y con la creatividad que caracteriza a los mexicanos.

“[En Tepito] no hay una buena educación. Hay varias cosas que no son favorables. Lo único favorable es la resistencia”, me dijo Pérez. “¿Cómo lo vamos a lograr? Haciendo nosotros mismos nuestros proyectos como esto que ves, hecho por nosotros”.