Las Melinas son muñecas hechas a la medida que reflejan la diversidad de las mujeres. Foto cortesía Las Melinas.

A los 31 años Marelsy Castillo se encontraba traumada y con el autoestima por los suelos después de sufrir varios incidentes de acoso sexual y discriminación en su lugar de trabajo. Así que su madre creó y le regaló una muñeca que reflejaba su cuerpo, rasgos físicos y personalidad.

“Fue una sensación en verdad hermosa que me movió el piso. Me sacudió heridas de la infancia que traía yo de toda mi vida, de muchos años”, me dijo Castillo en entrevista telefónica. Asegura que la muñeca que se parecía a ella le ayudó a superar una crisis emocional.

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El episodio impulsó a Castillo y a su madre, Merry Ocampo, a fundar la compañía Las Melinas. En 2015, la empresa comenzó a fabricar muñecas hechas a la medida. Las personas pueden seleccionar en la página web el color de piel de la muñeca, la figura de su cuerpo y otras características. Incluso pueden pedir que la muñeca tenga alguna cicatriz o parezca que está embarazada. Se trata de que las mujeres se vean reflejadas en el producto.

“Una muñeca es algo bonito. Es algo femenino”, me dijo Castillo. “Cuando tu la ves con todas tus características reflejadas en la muñeca entonces el nivel de severidad con el que la juzgas baja porque no eres tú. Es una muñeca y es una muñeca bonita y la muñeca se ve como tú”.

Las Melinas incorporan diferentes conceptos psicológicos, me explica Emily Castillo, psicóloga de profesión y hermana de Maresly. Canalizan la proyección y el refuerzo positivo.

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“Ves en alguien más o en algo más las características que quieres poseer”, me dijo Emily en entrevista telefónica. Y cuando el objeto tiene las mismas características que tu tienes, y lo ves como algo bonito, asocias las características bonitas con la muñeca y contigo mismo.

Emily Castillo, Marelsy Castillo, Merry Ocampo y Maremy Castillo. Foto cortesía Las Melinas.

“La filosofía es que Las Melinas son mujeres fuertes y seguras de si mismas. Entonces al tener un objeto cerca de ti con tu imagen, estás proyectando estas características en alguien que es tu reflejo”, subrayó.

Maresly Castillo dice que la mayoría de sus clientes son mujeres adultas. Asegura que las muñecas ayudan a crear conciencia sobre cómo se ven las mujeres en realidad. Me platica que de chica tenía una Malibu Barbie y simplemente no se podía identificar con el juguete.

“Yo veía a la muñeca y yo decía ‘No soy así. Yo no me veo así’”.

Castillo opina que las muñecas que no reflejan la diversidad de las personas acaban dañando el autoestima de las mujeres, quienes desde niñas escuchan comentarios sobre sus cuerpos y son juzgadas por su apariencia. Un estudio publicado en 2006 por la Asociación de Psicología Americana señala que las niñas que juegan con Barbies pueden tener una autoestima más baja y expresan el deseo de ser delgadas.

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Es algo parecido a cuando las niñas ven a actrices y personalidades en la televisión o en la publicidad que conforman un solo estándar de belleza.

Pero el propósito de Las Melinas es mostrar que todas las mujeres son bellas.

Marelsy Castillo. Foto Cortesía Las Melinas.

La empresa también trata de empoderar a las mujeres. Castillo contrata a mujeres en situaciones vulnerables para darles estabilidad económica.

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Las Melinas ya han ganado reconocimiento nacional e internacional. En 2016, la empresa fue seleccionada para participar en el concurso de MTV Disruptivo, una competencia entre startups que son “agentes de cambio”. En junio de este año, ganaron el Premio Mujeres por México, una competencia para emprendedoras sociales.

“Saber que lo que estoy haciendo trasciende y que lo que mi familia está generando realmente impacta de manera positiva la vida de tantas mujeres y tantas personas, de verdad me llena de orgullo, alegría y emoción”, me dijo Castillo.

“Una mujer que cree en si misma tiene metas infinitas. No hay limites”.