Cortesía SEDEREC.

CIUDAD DE MÉXICO—El gobierno de la Ciudad México a través del programa Casas de Medicina Tradicional está impulsando el uso de medicinas alternativas para mejorar la calidad de vida de la población indígena en la capital. Según las autoridades, la medicina tradicional es más barata, preserva un legado cultural y en algunos casos puede sustituir a las drogas con efectos secundarios.

“El objetivo es rescatar la cultura y mostrarle a la gente que son opciones saludables”, me dijo Fortunato Pérez Hernández, director del programa lanzado por la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (SEDEREC) de la Ciudad de México.

Advertisement

En 2010 se inauguraron 15 clínicas de medicina tradicional. Ahora hay más de 30 en 14 de las 16 delegaciones de la capital. Las casas se establecieron en el marco del Artículo 2 Constitucional, el cual garantiza el derecho a las prácticas tradicionales indígenas.

Cortesía de SEDEREC

Cada casa cuenta con un temazcal e incluso curanderos que usan una variedad de hierbas para recetar a los pacientes. También ofrecen terapias de acupuntura, armonizaciones, limpias energéticas (algunas personas las consideran prácticas supersticiosas) y sesiones de tronada de angina (una sobada de cuerpo que supuestamente ayuda a combatir las infecciones y resfríos de nariz). Pérez Hernández dice que la medicina tradicional es particularmente efectiva en aliviar las contracturas y dolores musculares, estrés, hipertensión, susto, empacho, nerviosismo, depresión, hipertensión, diabetes y adicciones.

Advertisement

El programa también fomenta el uso y estudio de las más de 3 mil variedades de plantas con potencial farmacológico que crecen en México.

La Secretaría también ofrece un diplomado en la Universidad Autónoma Chapingo para capacitar a los curanderos y profundizar su conocimiento sobre las cualidades medicinales de las plantas y hierbas.

“Nos aseguramos que los curanderos tengan experiencia y puedan tratar a sus pacientes con las tratamientos adecuados. También queremos que entiendan los límites de sus tratamientos”, explicó el encargado del programa.

Las consultas pueden costar hasta 250 pesos y las medicinas alrededor de los 50 pesos por microdosis.

Cortesía SEDEREC.

Pero no sólo se trata de cobrar menos, el propósito es también valorar la cultura.

Advertisement

“Muchas personas de la población indígena se niegan a ir al doctor, pero ven a los curanderos como una figura de autoridad y respeto entonces están más inclinados a visitar nuestras casas de medicina”, me dijo Fortunato Pérez Hernández, el responsable del programa de la recuperación de la medicina tradicional y herbolaria.

Hasta ahora los curanderos de las Casas de la SEDEREC han atendido a más de 6,500 personas en lo que va del año, de las cuales casi el 66% han sido mujeres.

A pesar de estar enfocados en las comunidades indígenas de la Ciudad de México, las casas de medicina tradicional están abiertas a la población en general.

Advertisement

El director del programa subraya que esperan poder incorporar este programa al sistema de salud pública para que pueda ser una opción de atención médica viable para todos los chilangos.