AP

El Presidente Donald Trump firmó otra orden ejecutiva el jueves por la mañana para minimizar las restricciones que le prohíben a las iglesias participar en la vida política. La orden es parte de una iniciativa para reformar las leyes de libertad religiosa en Estados Unidos.

Esto amenaza la separación del estado y la iglesia establecida en la Constitución estadounidense.

Advertisement

La administración Trump invitó a varios líderes religiosos a la Casa Blanca para celebrar el Día Nacional de la Oración y presenciar la firma de la orden ejecutiva.

Trump dijo que la orden limita las investigaciones del fisco estadounidense sobre las iglesias y otras organizaciones religiosas. La orden también le pide al fisco y a las agencias estadounidenses no aplicar las leyes que prohiben que las instituciones religiosas apoyen y donen dinero a candidatos políticos.

“Le estamos regresando la voz a nuestras iglesias”, dijo Trump desde el Jardín de las Rosas en la Casa Blanca.

Advertisement

Durante la campaña, Trump prometió “deshacerse y destruir totalmente la Enmienda Johnson”, la cual fue instituida en 1965 por el entonces senador de Texas para limitar la participación política de las organizaciones sin fines de lucro.

Eventualmente el código tributario de Estados Unidos consideró a las iglesias registradas en el Servicio de Impuestos Interno (IRS) como organizaciones sin fines de lucro. “Están absolutamente inhibidas de participar directa o indirectamente en cualquier campaña política en nombre de (o en oposición a) cualquier candidato que se postule para cargos públicos”, lee la enmienda que Trump busca contrarrestar con su orden ejecutiva.

Varios líderes religiosos celebraron la acción de Trump para que el gobierno no aplique la enmienda.

“Le pedimos al presidente cumplir con su promesa de campaña hasta llegar a su fin y asegurar que todos los estadounidenses —independientemente de dónde viven o el tipo de trabajo que tengan—puedan gozar de la libertad de vivir y trabajar de acuerdo con sus creencias sin miedo de ser castigados por el gobierno”, escribió Gregory S. Baylor, miembro del grupo religioso la Alianza Defendiendo la Libertad, en un comunicado.

Trump no puede simplemente cambiar el código tributario y borrar la enmienda Johnson sin la aprobación del Congreso. Sin embargo, mediante la orden ejecutiva el presidente sí le puede indicar a los administradores del IRS que ejecuten “la máxima discreción de la aplicación de la prohibición”.

Limitar la aplicación de la enmienda para los grupos religiosos significa que las iglesias ultraconservadoras podrían tener influencia directa en la arena política durante la era Trump.