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Después de unos ocho meses en la Casa Blanca, el racismo de Donald Trump por fin le está costando algo a su negocio. Varias organizaciones benéficas (que ignoraron el racismo de la campaña presidencial de Trump) han anunciado que ya no organizarán eventos para recaudar fondos en Mar-a-Lago, el centro turístico de Trump en Palm Beach, Florida.

El periódico The Washington Post informó el jueves que la Asociación Estadounidense de Cáncer, la Clínica de Cleveland y Los Amigos Estadounidenses de Magen David Adom (una organización que apoya a la Cruz Roja en Israel), ya no tendrán sus galas anuales en Mar-a-Lago.

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Tres organizaciones más sin ánimo de lucro anunciaron el viernes pasado que tampoco organizarán sus galas en Mar-a-Lago. Susan G. Koman, el Ejército de Salvación y la Cruz Roja de Estados Unidos dijeron que cambiarán la ubicación de sus eventos anuales, según el diario The New York Times.

El zoológico y sociedad de conservación de Palm Beach y la Fundación de la Preservación de Palm Beach también han decidido cancelar los eventos que planeaban en Mar-a-Lago.

La organización de eventos es una de las fuentes de ingresos principales de Mar-a-Lago: rentar el salón de baile cuesta entre 100,000 y 275,000 dólares a las organizaciones benéficas, dependiendo del tamaño del evento. Como apuntó el noticiero Associated Press, la residencia de Trump fue la anfitriona de 21 eventos entre noviembre y abril del año pasado.

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Sin embargo, no parece que el hotel de Trump en Washington D.C. esté sufriendo por el racismo de su dueño. Aunque anticiparon una pérdida de casi 2.1 millones de dólares durante sus primeros meses de operación, la Organización Trump reportó una ganancia de casi 1.97 millones de dólares desde que abrieron sus puertas en octubre.

Es tiempo para decirle adiós al calendario social de Mar-a-Lago, que antes era uno de los lugares más populares para los eventos de millonarios. A decir verdad, las organizaciones que organicen sus eventos en las propiedades de Trump después de sus comentarios sobre los eventos de Charlottesville, Virginia, no recaudarán mucho dinero.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés.