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Ciudad de M√©xico ‚ÄĒ¬†El comediante estadounidense, Conan O'Brian, se burla de las celebridades que tratan de salvar al mundo. "No me gustan", me dijo en una entrevista, "lo veo muy sospechoso". Pero ir√≥nicamente, en esta √©poca de Trump, Conan se ha convertido (sin quererlo) en el mejor embajador de Estados Unidos en M√©xico.

Los mexicanos tienen un pésima imagen de Donald Trump. El 86 por ciento de los mexicanos tiene una opinión "desfavorable" del actual presidente estadounidense, de acuerdo con una encuesta realizada en enero por el diario Reforma. Y se nota.

Hay pi√Īatas con la forma de Trump (listas para ser golpeadas), memes con pelo de elote en las redes sociales y las pl√°ticas de los mexicanos est√°n salpicadas con ingeniosos juegos de palabras que incluyen trompadas, trompetazos y trompudos.

El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo que la relaci√≥n entre Estados Unidos y M√©xico es "fenomenal". Pero eso es falso. Adem√°s del rechazo generalizado de los mexicanos a Trump en las encuestas, el gobierno del presidente Enrique Pe√Īa Nieto se opone al muro en la frontera (y a pagar por √©l), a la deportaci√≥n masiva de mexicanos y a la terminaci√≥n del Tratado de Libre Comercio.

No hay nada fenomenal en esto. Es el peor momento de la relaci√≥n entre ambos pa√≠ses desde la invasi√≥n estadounidense a Veracruz en 1914. Tambi√©n reaviva los resentimientos creados por la guerra de 1846-48 en que M√©xico perdi√≥ la mitad de su territorio. ¬ŅY qu√© debe hacer un buen comediante ante un evento de esta magnitud? Tirarse un clavado en el tema. No evitarlo.

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Por eso Conan se fue a México a grabar un programa especial para la cadena TBS. Antes ya había viajado a Cuba -cuando se abrieron las relaciones diplomáticas con Estados Unidos- y también estuvo en Corea del Sur, Qatar y Armenia. Me lo encontré frente al Angel de la Independencia, comimos papitas con salsa Valentina y luego nos echamos unos tacos al pastor con un par de chelas. Conan insistió en ponerle la salsa más picosa (de chile habanero) a los tacos…y yo lo dejé.

Pero, más que de tacos, había que hablar de Trump. "Lo más triste que he encontrado aquí", me dijo con los ojos llorosos, la boca encendida por la salsa picante y un tupido copete pelirrojo, "es que los mexicanos creen que las palabras de Trump reflejan el sentimiento de los estadounidenses hacia México y eso no es cierto".

Trump dijo el 16 de junio del 2015, cuando lanz√≥ su campa√Īa presidencial, que los inmigrantes mexicanos eran criminales, narcotraficantes y violadores. Pero Trump no habla por todos los 324 millones de estadounidenses.

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"Este concepto de que los estadounidenses tienen una opini√≥n negativa de los mexicanos, no es cierto", me aclar√≥ Conan. "Yo vivo en Los √Āngeles y los mexicanos son parte de nuestra vida. Trabajan incre√≠blemente duro, son chistosos, son magn√≠ficos y aportan much√≠simo a nuestra cultura. Ellos son la cultura de California."

Dejé a Conan en la ciudad de México y me fui a la hermosísima población de San Miguel de Allende para participar en un evento de la organización PEN (dedicada a la defensa de la libertad de expresión). Durante el invierno, San Miguel está repleto de expatriados estadounidenses y canadienses, y el espanglish se cuela por todos los rincones de la bien llamada Plaza de la Conspiración, en el centro del pueblo. Y el evento -sobre periodismo en la era de Trump- demostró una extraordinaria solidaridad e integración entre los asistentes mexicanos y estadounidenses. Trump separa pero la gente une.

Mi conclusi√≥n, despu√©s de entrevistar a Conan y de pasar tres maravillosos d√≠as en San Miguel de Allende, es que Trump afortunadamente no refleja a todo Estados Unidos. Sus ofensas, sus amenazas y sus maniobras del bully pueden tener graves consecuencias en la relaci√≥n bilateral, sobre todo separando familias. Nos esperan cuatro a√Īos muy dif√≠ciles. Pero por cada groser√≠a presidencial hay varios gestos de resistencia.

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Dudo que Trump se vaya a reír con el programa de TV de Conan desde México. Lo más preocupante de la personalidad de Trump es su incapacidad para reírse. Nunca le he escuchado una carcajada. Por eso, en esta época de sombras y peleas, siempre es bienvenido un chiste de Conan. Para los mexicanos, él es el anti-Trump.