Captura de pantalla del video musical Iha’n ta lahui de Juan Sant.

Un hombre con gorra y una camiseta extra large mira directamente a la c√°mara y escupe ritmo. Parece otro rapero, pero su mensaje es distinto. No habla de bling, viejas y lamborghinis. ‚ÄúYo ya me cans√© de ver como el rico me discrimina, me molesto cuando veo c√≥mo se burla de mi lengua totonaca‚ÄĚ, canta Juan Sant en su lengua materna en el sencillo Somos.

El joven mexicano de 31 a√Īos, residente de la Ciudad de M√©xico pero nacido en Puebla, se describe como un rapero ind√≠gena que lucha contra el racismo.

Su nombre real es Juan Santiago T√©llez, un hijo de campesinos que creci√≥ en un pueblito conocido como El Terrero. En su casa se hablaba totonaca y aprendi√≥ el espa√Īol hasta que fue a la escuela.

‚ÄúSiempre hubo un rechazo de la sociedad hacia mi‚ÄĚ, me dijo Juan Sant en entrevista telef√≥nica. ‚ÄúYo me sent√≠a inc√≥modo. Me sent√≠a solo. Sent√≠a que no encajaba en la sociedad‚ÄĚ, subraya. ‚ÄúEstaba intentando, intentando y no pod√≠a. Empec√© a meterme en las drogas y empec√© a refugiarme en ellas‚ÄĚ.

En la adolescencia descubrió el rap. Recuerda al cantante Eminem, su sátira, su enojo.

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No entendía las palabras en inglés, pero sí sus expresiones y actitud retadora. Decidió aliviar su ansiedad recurriendo a la pluma.

‚ÄúEmpec√© a escribir lo que yo sent√≠a, escrib√≠ en contra de la discriminaci√≥n ind√≠gena, y todo lo que me oprim√≠a. Lo que yo sent√≠a que estaba mal, lo expresaba en mis letras‚ÄĚ, explica.

Juan Sant dice que la escritura lo ayudó a dejar las drogas.

Al principio escrib√≠a en espa√Īol pero eventualmente decidi√≥ experimentar con el totonaca. Le gust√≥ como sonaba. Era √©l, era su sonido.

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‚ÄúLa cultura hip hop me ayud√≥ a expresarme con orgullo sobre quien soy realmente y de donde vengo‚ÄĚ, dice.

Juan Sant estuvo a√Īos creando m√ļsica sin compartirla con nadie m√°s. Despu√©s sinti√≥ la necesidad de propagar su orgullo ind√≠gena para combatir los estereotipos. En 2013 lanz√≥ su primer disco titulado ‚ÄúEl Ego de un Indio‚ÄĚ.

En sus canciones y videos musicales, el artista retrata las tradiciones de los pueblos de México y a su vez denuncia las injusticias del país.

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Juan Sant subraya que el hip hop y el rap tienen sus ra√≠ces en la protesta. El estilo de m√ļsica madur√≥ en las comunidades afroamericanas del Estados Unidos de los 1970s y 80s.

Los pioneros fueron grupos como Grandmaster Flash and the Furious Five, Public Enemy y NWA, quienes cantaban sobre temas políticos, la injusticia y la brutalidad policial. Así era antes del llamado Gangsta Rap y todos esos videos sobre mansiones, autos y modelos voluptuosas.

Juan Sant dice que su influencia ciertamente viene de aquellos orígenes y no del mainstream, el cual ha perdido su sentido de protesta y esa actitud de retar al sistema.

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‚ÄúAnteriormente, no como actualmente lo es, la m√ļsica rap era m√ļsica contestar√≠a que hablaba de la violencia que hab√≠a en las calles, de la violencia que exist√≠a en la sociedad negra‚ÄĚ, explica Juan Sant. ‚ÄúNaci√≥ esta cultura que les dio la oportunidad de expresarse de esta manera art√≠stica y no violenta. Es lo que yo trato de hacer tambi√©n. El hip hop lleg√≥ a mi y me salv√≥. Me da este chance de expresarme de una manera no violenta‚ÄĚ.

‚ÄúSiempre firme, con la tierra entre las u√Īas y en la frente sudor. Ustedes tendr√°n que o√≠rme. Soy el hijo de ma√≠z que trae rap cre√≠ble‚ÄĚ, canta en uno de sus videos.

Juan Sant ahora comparte su m√ļsica en YouTube cuando no est√° trabajando en una f√°brica de ropa en la Ciudad de M√©xico. Est√° en el proceso de crear un segundo disco.

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Por ahora la m√ļsica es un proyecto de lado. Pero Juan Sant espera poder vivir de su poes√≠a alg√ļn d√≠a.

Despu√©s de vivir 16 a√Īos en la capital mexicana, reconoce que su totonaca ha empeorado. Se le olvidan palabras y no habla con la misma fluidez de cuando era ni√Īo. Actualmente le est√° ense√Īando a sus hijos su dialecto nativo para que no se pierda. El rapero le gustar√≠a ser un ejemplo para que los j√≥venes ind√≠genas se sientan orgullosos de sus ra√≠ces.

‚ÄúSiento que ellos dir√°n, ‚ÄėSi √©l puede, ¬Ņpor qu√© yo no? Si √©l puede expresarse de esta manera, ¬Ņpor qu√© yo no? ¬ŅSi a √©l no le da pena decir que es ind√≠gena, ¬Ņpor qu√© me va a dar pena a m√≠?‚Äô‚ÄĚ, platica Juan Sant. ‚ÄúSiento que esto es el cambio que [mi m√ļsica] podr√≠a generar en las personas que igual vienen de un pueblo como yo‚ÄĚ.