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La degradaci√≥n natural del PET, el material que vemos a diario en botellas de pl√°stico como las de agua o refresco, o en fibras textiles hechas de productos reciclados, dura un tiempo estimado de entre 500 y mil a√Īos. Es decir, puedes tirar tu botellita en un parque, y si los hijos de los hijos de tus hijos pasan por ah√≠ cientos de a√Īos despu√©s, ah√≠ podr√≠a seguir tirada.

Multiplica esos a√Īos por los miles de millones de envases que se generan de manera constante en el mundo y ves un futuro cubierto de basura. Sin embargo, los cient√≠ficos quieren evitar que nos acabemos ahogando en nuestra propia caca.

Dos investigadoras de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México han desarrollado unas enzimas que, dicen, pueden hacer desaparecer esa botellita en apenas 15 días.

Amelia Farr√©s Gonz√°lez y Carolina Pe√Īa Montes, las investigadoras en cuesti√≥n, explicaron en una rueda de prensa que es un m√©todo no contaminante y econ√≥mico, innovador en la ‚Äúqu√≠mica verde‚ÄĚ. Un paso m√°s en la resoluci√≥n del problema del cambio clim√°tico.

La nueva enzima hecha por estas científicas del Departamento de Alimentos y Biotecnología de la UNAM se produjo artificialmente con los genes del hongo Aspergillus nidulans, el cual sale en los suelos y se parece a un pelito verde y blanco en las frutas podridas. Los genes de este hongo también se han usado para estudios de reparación del ADN y experimentos de evolución.

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Introdujeron los genes aislados del hongo al Pichia pastoris, un organismo que actuó como su base para crecer, también usado en experimentos para la producción de proteínas.

Detallan las cient√≠ficas que el proceso de degradar el PET que ellas est√°n llevando a cabo empieza con la pulverizaci√≥n del pl√°stico, que despu√©s se mantiene en contacto con las enzimas cutinasas, su nombre cient√≠fico. El resultado es que los pl√°sticos se pueden destruir hasta en un m√≠nimo de 15 d√≠as, aseguran. ‚ÄúLas condiciones de reacci√≥n, como temperatura, iones y tama√Īo de part√≠culas‚ÄĚ determinan el tiempo de la degradaci√≥n, a√Īadi√≥ Farr√©s Gonz√°lez en conferencia de prensa.

‚ÄúEl 90% de este material [los envases de PET] se deriva del petr√≥leo, y se espera que la producci√≥n de pl√°sticos en el planeta se duplique en los pr√≥ximos 20 a√Īos‚ÄĚ, explicaron las investigadoras. ‚ÄúEstas enzimas cortan como tijeras los pl√°sticos‚ÄĚ.

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Cuentan que est√°n por aplicar su tecnolog√≠a en centros de degradaci√≥n de PET para probar la viabilidad de usar esta biotecnolog√≠a en una escala mayor. Tras el proceso, el material puede ser reciclado. Dicen que esto disminuir√≠a ‚Äúla necesidad de depender de la oleoqu√≠mica‚ÄĚ. Una cuesti√≥n muy relevante si se tiene en cuenta que la formaci√≥n de pl√°sticos en el mundo ocupa entre el 4% y el 8% del petr√≥leo que consumimos a nivel global, seg√ļn las investigadoras.

La nueva biotecnolog√≠a que han presentado las cient√≠ficas podr√≠a ser de gran ayuda para M√©xico, donde cada persona consume 49 kilogramos de pl√°sticos al a√Īo y se produce alrededor de 722,000 toneladas de basura PET, seg√ļn cifras de la C√°mara de Diputados. La misma fuente se√Īala que cada mexicano consume casi 163 litros de refresco al a√Īo, un producto que la mayor√≠a de las veces viene envasado en este tipo de material.

Mar√≠a Laura Ortiz Hern√°ndez, investigadora de la Universidad Aut√≥noma del Estado de Morelos (UAEM), afirma que ‚Äúel 99% de la totalidad de pl√°sticos se produce a partir de combustibles f√≥siles, lo que provoca una excesiva presi√≥n sobre las limitadas fuentes de energ√≠a no renovables‚ÄĚ. La experta argumenta que M√©xico cuenta con la infraestructura para enfrentar el problema de la contaminaci√≥n de los pl√°sticos. Sin embargo, esta innovaci√≥n puede marcar una nueva etapa si se llega a comercializar y si se desarrollan pol√≠ticas para el uso de estas enzimas.

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Las investigadoras explicaron que la patente de la enzima se est√° tramitando. Queda por delante el laberinto burocr√°tico que convierta su descubrimiento en una realidad funcional.