AP

Es incre√≠ble que casi 30 a√Īos despu√©s muchos pri√≠stas -a√ļn en el poder en M√©xico- todav√≠a no puedan reconocer p√ļblicamente que hubo un enorme fraude electoral en 1988. Y en todas las elecciones presidenciales desde 1929 hasta 1994. Esa era la √©poca del dedazo, cuando el presidente en turno escog√≠a a su sucesor.

El tema del fraude electoral de 1988 ha resurgido por las confusas y novelescas declaraciones del senador, Manuel Bartlett, quien era Secretario de Gobernación durante las votaciones y fue la cara del fraude. Bartlett está cambiando de vestiduras y parece que ya no se acuerda lo que pasó. Así que vamos a recordárselo.

Los primeros resultados el 6 de julio de 1988 daban una clara ventaja a Cuauht√©moc C√°rdenas del Frente Democr√°tico Nacional. De pronto, suspendieron el conteo -en un hecho conocido como ‚Äúla ca√≠da del sistema‚ÄĚ- y cuando dan los resultados finales, d√≠as despu√©s, el ganador era el candidato del PRI.

El mayor beneficiado del gigantesco fraude del 88 fue, por supuesto, Carlos Salinas de Gortari. En dos ocasiones le he preguntado al respecto. La primera entrevista fue en Octubre del 2000 en la ciudad de México.

-¬ŅPodemos ya decir que en 1988 un fraude electoral lo llev√≥ a la presidencia?

le pregunté.

-Por supuesto que no hubo fraude, me contestó.

-Se cay√≥ el sistema; se tardaron seis d√≠as en dar los resultados finales. En 1,762 casillas, muy en el estilo sovi√©tico, hubo 100 por ciento del voto a favor del PRI . La mitad de las 54 mil casillas no fueron contadas por la oposici√≥n. Se destruyeron en el 92 los votos. ¬ŅNo hubo fraude?

Advertisement

-Faltó documentarse suficiente.

-Cuauhtémoc Cárdenas sigue diciendo que hubo fraude. Muchos mexicanos consideran que hubo fraude.

-Bueno ¬Ņc√≥mo no lo van a considerar as√≠ si les han empujado la idea en estos a√Īos con la campa√Īa de desinformaci√≥n...Esa es la imagen que se form√≥. No se cay√≥ el conteo de votos. S√≠ se cay√≥ la computadora. Pues ¬Ņa qui√©n se le ocurre montar una computadora que no ten√≠a forma de operar? Las 55 mil actas est√°n depositadas con las firmas de los representantes (de los partidos pol√≠ticos)...Es la elecci√≥n mejor documentada en el Archivo General de la Naci√≥n.

Advertisement

Eso no es cierto. Los votos de la gente -los que le dieron la victoria a Cárdenas- fueron quemados en 1992 en una orden autorizada por el Congreso con la clara intención de que nadie, nunca, los pudiera contar y demostrar el fraude.

Se lo dije a Salinas de Gortari en otra conversación en Mayo del 2008 en Washington.

-No puede haber un recuento porque se quemaron los votos.

-No, se√Īor. Las actas est√°n en el Archivo General de la Naci√≥n.

-Las actas pero no los votos.

-Pero sí las actas donde firman precisamente los representantes de los partidos en cada una de las 55 mil casillas.

Advertisement

-Cuauht√©moc C√°rdenas me dijo en una entrevista y cito: ‚ÄúEstamos convencidos de que hubo fraude electoral en 1988 el 99 por ciento de los mexicanos‚ÄĚ.

-Pues no sé qué encuestas haya hecho él, porque las encuestas que se hicieron días previos a la elección validaron lo que finalmente las actas demuestran.

El fraude de 1988 se fraguó suspendiendo el conteo, cambiando los resultados, falsificando las actas y luego quemando los votos reales para no dejar evidencia. Quizás lo que más le duele a Salinas de Gortari con este debate es el golpe a su reputación. Nadie le cuestiona su inteligencia y sagacidad. Pero queda en la historia como un hombre que llegó a la presidencia de manera fraudulenta.

Advertisement

Sería tan saludable para la incipiente democracia mexicana que a la elección del 88 se le llamara fraude y que nos dejáramos de cuentos. Pero México tiene esa mala costumbre de dejar enterrados los hechos que más le duelen. A México le falta aire.

Lo m√°s grave de todo es que la trampa y el fraude siguen siendo una forma aceptable de operar en la clase pol√≠tica. La elecci√≥n presidencial del 2012 demuestra c√≥mo se burlaron del sistema electoral para imponer a Enrique Pe√Īa Nieto en la presidencia. Y muchos creen que nada les va a impedir hacer lo mismo en el 2018. Es el fraude anunciado.

A menos que los mexicanos aprendan del pasado y digan basta.

Posdata. Aquí están las declaraciones de Salinas y mi entrevista con él: