Univision

Llegu√© a la entrevista con una pregunta. ¬ŅQu√© hace que una de las escritoras m√°s reconocidas de Estados Unidos -una verdadera leyenda de la llamada literatura chicana- decida dejarlo todo e irse a vivir a M√©xico? Bueno, eso es exactamente lo que hizo Sandra Cisneros.

A los 57 a√Īos de edad, Sandra recogi√≥ sus cosas, cruz√≥ la frontera -de norte a sur- y se fue a vivir a San Miguel de Allende, Guanajuato. "Me sent√≠ m√°s en mi casa, m√°s feliz y m√°s conectada a mi comunidad", me cont√≥. "Me siento muy segura ah√≠. Los vecinos te est√°n vigilando. En Estados Unidos mi temor era morir y que mis perritos me fueran a comer; que nadie me iba a encontrar hasta despu√©s de tres d√≠as. En M√©xico eso es imposible. Todos tocan la puerta. ¬ŅGas? ¬ŅAgua? ¬ŅDo√Īita?"

Las casas y las mudanzas han marcado la vida y los libros de Sandra. Nació en Chicago, estudió en Iowa y luego se fue a dar clases a San Antonio. Pero en "Estados Unidos", me dijo, "siempre me siento como una extranjera". Eso, irónicamente, le ayudo a convertirse en la escritora que es.

"Encontr√© mi voz en el momento en que me di cuenta que era distinta", escribi√≥ en su √ļltimo libro A House of My Own. "No quer√≠a sonar como mis compa√Īeros de clase; no quer√≠a imitar a los escritores que estaba leyendo. Esas voces estaban bien para ellos pero no para m√≠". De ese descubrimiento naci√≥ Esperanza, la protagonista de su famosa novela La Casa de Mango Street.

Esta es una lección esencial para cualquier joven escritor: "Empecé a dedicarme a esos temas de los que nadie más podía escribir".

Y escribi√≥ de ella. "Yo soy la √ļnica hija en una familia con seis hermanos. Eso lo explica todo". Pero luego, como toda buen escritora, fue profundizando. Era la √ļnica hija en una familia mexicana. O, m√°s bien, la √ļnica hija de un padre mexicano y de una madre mexicoamericana. M√©xico estaba en su destino.

Advertisement

Así que Sandra se llevó su escritura a México. Y sus experiencias también. "He tenido la experiencia de los espíritus, de lo paranormal, que yo no sé cómo explicar", me dijo, casi en confesión. "Así que yo no tengo fe; tengo experiencias de algo después de la muerte. No me asusta la muerte porque yo sé que hay algo más allá".

Y luego me habl√≥ de su padre. "El amor existe mucho m√°s all√° de la muerte. Es muy bonito saber eso. Yo lo s√© porque lo siento. Siento el amor de mi padre, que sigue am√°ndome a√ļn m√°s all√°. Quiz√°s mi religi√≥n es el amor".

Cuando Sandra era ni√Īa visitaba frecuentemente la casa de su abuelo paterno en la colonia Tepeyac de la ciudad de M√©xico. Fue tantas veces ah√≠ que hasta lleg√≥ a pensar que ese era su verdadero hogar. Pero en sus libros -y, sobre todo, conversando con ella- me he quedado con la impresi√≥n de que Sandra sigue buscando su casa. Por eso se fue a vivir a M√©xico.

Advertisement

Al final de cuentas, Sandra sabe que cambiarse de casa no va a resolver nada. Su verdadera casa no est√° en ning√ļn lugar particular sino en lo que escribe. "Encontr√© mi voz y mi hogar en la escritura. Y la escritura me la puedo llevar a cualquier pa√≠s".

Sandra, sospecho, tiene todav√≠a algunas mudanzas y libros en su vida. Lo √ļnico que quisiera pedirle es que nos invite a su pr√≥xima casa (donde quiera que est√©).

Jorge Ramos es un periodista ganador del Emmy, conductor del show semanal de noticias de Fusion, “America With Jorge Ramos", y presentador de Univisión. Ramos nació en México y ahora reside en Florida. Es autor de varios best-sellers. Su libro más reciente es:  "Sin Miedo: Lecciones de rebeldes".