AP

CIUDAD JUÁREZ, México — El Chapo es una leyenda que sigue con vida y en la prisión en la que se encuentra al otro lado de la frontera con Texas se ha convertido en una especie de celebridad.

“Todos lo quieren conocer. Los miembros del Cártel de Sinaloa que están presos y hasta sus enemigos del Cártel de Juárez”, me dijo un guardia de la prisión que pidió no ser nombrado.

Read the original story in English here.

“Es una celebridad. Hay personas tratando de darle una mordida [soborno] a oficiales con tal de darle la mano. Muchos están en la cárcel por haber trabajado para él, otros por trabajar en su contra, indirectamente, pero todos lo quieren conocer”, aseguró.

Un grupo de soldados inspecciona los alrededores de una caseta de seguridad en el camino que lleva hacia el Cefereso 9, la prisión en donde se encuentra Guzmán.
Luis Chaparro

Advertisement

Pero todo el alboroto causado por El Chapo se ha convertido en un fastidio para Ciudad Juárez. El Alcalde Javier González Mocken recientemente convocó una conferencia de prensa para pedirle al gobierno federal agilizar la extradición del narcotraficante a Estados Unidos.

“Para Juárez sería bueno que se llevara a cabo el proceso con mayor rapidez, no tenemos interés en que sean un foco de atención este tipo de personas”, dijo Mocken.

Otros residentes de Juárez están igual de ansiosos por deshacerse del “Jefe de Jefes”, el apodo con el que supuestamente lo bautizaron los famosos Tigres del Norte en un corrido (hay versiones que dicen que la canción se trata sobre otro narco).

Advertisement

“Ni me preguntes del Chapo, ya nos cansamos de hablar de él”, me dice Raul Almazan, un chofer de camiones en Juárez. “Ya valió. Ya es historia. No se merece la atención”.

EL NACIMIENTO DE UNA LEYENDA

La leyenda del Chapo se hizo en la oscuridad: túneles, muerte, corrupción, dos escapes de prisión y una dramática redada capturada en video. Por muchos años fue el hombre más buscado y el narcotraficante más poderoso y rico. Un hombre capaz de comprar o matar a quien se le ponga enfrente.

Advertisement

Pero la historia parece estar llegando a su fin. En estos momentos, Chapo está sentado en una celda en la ciudad fronteriza de Juárez esperando ser extraditado.

Sin embargo, ha dejado en ridículo a todos lo que lo han subestimado. Cuando el narcotraficante parece haber llegado a su fin, construye un túnel o soborna a alguien para ser libre de nuevo.

“Sus escapes de prisión y su presencia en los medios lo han hecho una leyenda en vida”, dice Howard Campbell, un profesor de Antropología en la Universidad de Texas en El Paso y el autor del libro Drug War Zone.

Advertisement

Campbell dice que el Chapo se ha ganado un lugar junto a los iconos criminales más grandes de la historia.

“Pablo Escobar es el narco superestrella más conocido en Latinoamérica, yo diría que El Chapo está justo después de él”, Campbell sentenció.

Luis Chaparro

Advertisement

Pero para los residentes en la frontera con Estados Unidos, El Chapo no representa glamour. El narcotraficante sólo les ha traído más violencia, sangre y dolor.

“Permanecerá en la memoria de los juarenses como un agresor, un intruso que causó muchas muertes”, dijo Gustavo Martínez, un estudiante de posgrado en Ciudad Juárez.

La guerra entre Guzmán y el Cártel de Juárez derramó mucha sangre. Estas memorias se quedarán con los juarenses incluso después de que El Chapo sea extraditado.

Advertisement

Alejandro Bringas, un fotógrafo local que ha tomado miles de fotos de las víctimas del Cártel de Sinaloa, dice que cuando piensa en El Chapo sólo visualiza cuerpos sin vida en su mente.

“El Chapo es historia, otra leyenda más de violencia y muerte en Juárez”, dijo Bringas. “Desde que está en la cárcel mucha gente le ha perdido el interés”.

Tomando en cuenta que ya ha escapado dos veces, extraditar a Guzmán parece ser la mejor opción que tiene el gobierno mexicano para mantener al narcotraficante tras las rejas.

Advertisement

Hace unas semanas un juez mexicano aprobó la extradición de El Chapo a Estados Unidos, donde enfrenta cargos en estados como Texas, California, Illinois y Nueva York por crímenes que van desde narcotráfico hasta lavado de dinero. Los abogados de Guzmán han intentado bloquear la extradición en varias ocasiones, pero funcionarios estadounidenses están seguros de que lo tendrán de su lado tarde o temprano.

“Muy pronto lo tendremos aquí en Estados Unidos para enjuiciarlo por homicidio y narcotráfico, es sólo cuestión de tiempo”, dijo Héctor Berrellez, un ex-agente de la DEA.

Luis Chaparro

Advertisement

Pero en Juárez, muchos piensan, o temen, que El Chapo pueda tener otro as bajo la manga.

“Lo trajeron a Ciudad Juárez para que se escape. Todos sabemos que esta prisión no puede mantener al Chapo encerrado”, dijo Agustin Ramos, un taxista local.

Arturo Alonso, un vendedor de burritos en Samalayuca, un pueblo a unas cuantas millas de la prisión federal en donde se encuentra El Chapo, piensa que el narcotraficante volverá a intentar escapar una última vez.

Advertisement

“Se va a escapar. No hay manera de que se quede en esa cárcel de juguete. Por eso lo trajeron para acá. Para eso o para que lo maten ahí adentro”, dijo.

Aquellos que en verdad conocen a El Chapo destacan su gran habilidad para hacer amigos. Lo describen como un hombre chaparro, humilde y feliz.

Muchos en Juárez identifican a Grecia Venegas como la ahijada del famoso narcotraficante (Fusion no pudo corroborar este hecho). Ella asegura que su papá, Julián Venegas, ayudó al Chapo a escapar de prisión por primera vez en el 2001, cuando supuestamente se escabulló al esconderse en un carro de lavandería. En aquel entonces varios medios mexicanos identificaron a Venegas como uno de los cómplices que ayudaron al líder del Cártel de Sinaloa a escapar de la prisión de máxima seguridad de Puente Grande.

Advertisement

“Cuando estaba chica lo veía casi cada tres meses. Me llamaba ‘su gorda’ y le pedía a mi mamá que me comprara vestidos o muñecas. Lo recuerdo como un hombre muy cariñoso, para nada como lo describen en las noticias”, me platicó Venegas. “Todavía lo quiero mucho. Toda mi familia lo quiere y lo extraña. Para nosotros siempre será parte de la familia, digan lo que digan”.

En su polémico artículo para la revista Rolling Stone el actor Sean Penn también describe al narco como un hombre “indiscutiblemente carismático”.

Advertisement

“Cuando nos presentaron, el Chapo me sonrió calurosamente. De hecho, en lo que sería una conversación de siete horas, solo lo vi sin esa sonrisa en algunos instantes”, escribió Penn.

La leyenda de El Chapo ahora podría acabar en la frontera, entre murmullos y cuentos, pero el legado de drogas y violencia se quedará para siempre. Probablemente habrá más túneles, más fajos de dinero sucio y más asesinatos.

En México, en especial en el estado de Sinaloa, el narcotraficante será recordado por algunos como un modelo a seguir. El hombre que alzó un imperio desde la mugre y la pobreza. Pero para la mayoría de los mexicanos, El Chapo será el gran criminal que dejó atrás senderos de sangre y memorias llenas de dolor.

Advertisement

Luis Chaparro, 28, is a Mexican freelance journalist born in Ciudad Juarez and based in Mexico City. His articles have appeared in Proceso, EFE, VICE News, El Diario, El Daily Post, and others. Chaparro specializes in reports on drug trafficking organizations, immigration and US-Mexico issues.