AP

Siempre he reconocido p√ļblicamente que Estados Unidos me dio las oportunidades que mi pa√≠s de origen, M√©xico, no me pudo dar. Pero hoy, con Donald Trump en la presidencia, est√°n ocurriendo cosas que jam√°s me hubiera imaginado. Desconozco a este pa√≠s.

Estados Unidos me dejó hablar, sin límites, después de sufrir censura de prensa en México. Me dio trabajo y oportunidades económicas que no hubiera podido conseguir, posiblemente, en ninguna otra parte del mundo. Luego, con enorme generosidad, me protegió como inmigrante y me otorgó los mismos derechos que cualquiera de sus ciudadanos. Aquí trabajo como periodista, aquí voto y aquí nacieron mis hijos.

As√≠ que lo √ļnico que quisiera es que los nuevos inmigrantes disfruten de las mismas oportunidades que yo tuve. Eso es todo. Pero por el momento, con Trump en la presidencia, eso es imposible.

Millones de mexicanos que llegaron despu√©s de m√≠ a Estados Unidos podr√≠an ser deportados. En la misma orden ejecutiva en que Trump anuncia la construcci√≥n de su muro con M√©xico, hay un cambio radical en las prioridades para deportaci√≥n. Ahora podr√°n ser deportados quienes hayan "cometido actos que constituyan una ofensa criminal" (aunque nunca sean declarados culpables). Y tambi√©n los que hayan realizado un "fraude‚Ķante una agencia del gobierno", es decir, cualquiera que haya usado una licencia de manejar falsa o inventado un n√ļmero de seguro social.

Traducci√≥n: pr√°cticamente todos los 11 millones de indocumentados que hay en Estados Unidos son ahora una prioridad de deportaci√≥n. El gran temor es que el siguiente paso sean redadas masivas en lugares de trabajo, casas y centros comerciales. ¬ŅQui√©n puede ser deportado? Cualquiera que un agente de inmigraci√≥n as√≠ lo considere.

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Trump, que tanto desea parecerse al ex presidente Ronald Reagan, no quiere darle la oportunidad de legalizarse a los indocumentados. Podría hacerlo perfectamente ya que controla ambas cámaras del congreso. Pero no quiere. En 1986 Reagan dio una amnistía a tres millones de personas. Trump, en cambio, los quiere sacar del país.

El rechazo xenofóbico de Trump va más allá de sus vecinos.

En sus primeros d√≠as en la presidencia Trump decidi√≥ suspender la entrada a refugiados por 120 d√≠as y prohibir por tres meses la llegada de personas de siete pa√≠ses: Irak, Ir√°n, Libia, Siria, Sud√°n, Somalia y Yemen. Trump, que en la campa√Īa presidencial hab√≠a propuesto prohibir la entrada a los 1,600 millones de musulmanes en el planeta, dijo que su nueva prohibici√≥n no est√° basada en la religi√≥n. Pero para nadie es un secreto que esos siete pa√≠ses tienen una mayor√≠a musulmana y que son musulmanes inocentes los m√°s perjudicados.

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Nadie, por supuesto, quiere ser una v√≠ctima del terrorismo. Pero ning√ļn ciudadano de los siete pa√≠ses incluidos en la prohibici√≥n ha participado en un reciente ataque terrorista contra Estados Unidos: la mayor√≠a de los 19 atacantes del 11 de septiembre del 2001 eran de Arabia Saudita; los dos hermanos acusados por la bomba en el marat√≥n de Boston son de Chechenia; y la pareja responsable por la muerte de 14 personas en San Bernardino era de Estados Unidos y Paquist√°n.

Yo llegué a Estados Unidos en 1983. Si el presidente Reagan hubiera creado una lista de exclusión -como la que se acaba de inventar Trump- y hubiera incluido a México, yo no estaría aquí. Habría sido una decisión injusta y arbitraria.

Bueno, lo mismo ocurre ahora con personas de siete países y con los refugiados del resto del mundo. Ellos están siendo discriminados, simplemente, por haber nacido en un país en específico. Eso es todo. No hay nada más injusto que ser rechazado por algo en lo que no tuviste nada que ver, como tu lugar de nacimiento. Y eso es lo que está haciendo Trump.

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Las grandes naciones son juzgadas, no por la manera en que tratan a los más ricos y poderosos, sino por su solidaridad con los más débiles y vulnerables. Estados Unidos tenía una maravillosa tradición de apoyo y aceptación por los inmigrantes…hasta que llegó Trump a la Casa Blanca. Es irónico que estas decisiones antiinmigrantes las tome alguien cuya madre era escocesa, que tuvo un abuelo alemán y casado con una eslovena.

Hay días en que no reconozco a este país que tanto me ayudó…